Regulan la digestión
Son famosas por su alto contenido de fibra y sorbitol, lo que ayuda a prevenir y aliviar el estreñimiento.
Ricas en antioxidantes
Contienen compuestos fenólicos que protegen las células del daño oxidativo y fortalecen el sistema inmunológico.
Aporte de energía natural
Su contenido de azúcares naturales las hace ideales como snack para recuperar fuerzas durante el día.
Salud ósea
Aportan vitamina K, boro y potasio, minerales relacionados con la fortaleza de los huesos.
Control del apetito
Gracias a la fibra generan sensación de saciedad, ayudando a regular la ingesta calórica.
Solitas como snack: 3 a 5 unidades al día son una porción equilibrada.
Hidratadas en agua o té: para que queden más blandas y jugosas.
Con yogur, avena o granola: un toque dulce y natural para el desayuno.
En licuados o compotas: aportan sabor y fibra extra.
En preparaciones dulces o saladas: panes integrales, ensaladas con queso, o salsas para carnes.
